En pleno rodaje está el filme que relata las vicisitudes de algunos jerarcas de la UP detenidos en la isla Dawson en 1973. Su director, Miguel Littin, cuenta los motivos para filmar esta historia y algunos de los “protagonistas reales” dan a conocer sus expectativas.
N° 3.357 del 20 de octubre al 2 de noviembre del 2008
Han pasado 35 años desde que un grupo de altos funcionarios del gobierno de Allende estuvo detenido en isla Dawson tras la caída del gobierno de la UP. Una experiencia límite que Sergio Bitar, uno de los sobrevivientes y actual ministro de Obras Públicas, describió en el libro Isla 10, publicado por primera vez en 1987. “Pocos entre los exilios nacionales podrían compararse en cuanto a dureza y crueldad con el de Dawson”, describió Leopoldo Castedo en el prólogo a la décima edición. Ahora el relato está siendo adaptado en un filme bajo la dirección de Miguel Littin (“El chacal de Nahueltoro”, “La última luna”). “Se trata de un filme sobre el dolor y la dignidad humana”, precisó el director durante la conversación que sostuvo con Ercilla. Su estreno está programado para marzo del 2009. “Ya terminamos de filmar los exteriores, lo que implicó una estadía en Dawson, y ahora nos abocaremos a filmar los interiores en una localidad cercana a Santiago”, añade Littin.
Con Benjamín Vicuña en el rol de Bitar –“hace tiempo que queríamos filmar juntos y esta vez afortunadamente se dieron las condiciones”, comenta el director–, la película es una co-producción chileno-brasileño-española, se adjudicó 135 millones de pesos del Fondo de Fomento Audiovisual y promete levantar bastante revuelo cuando se estrene. De hecho, ya empezó a hacerlo.
RELATO INSPIRADOR
Al lanzar Isla 10 en 1987, Sergio Bitar escribió: “Pensé mucho si publicar esta crónica en los tiempos que corren: uno no sabe dónde está el límite entre la prudencia y la cobardía, entre el coraje y la irresponsabilidad. Por sobre todo, creo que es un testimonio útil y siento el deber de publicarlo”. Hoy, en su despacho en el Ministerio de Obras Públicas, recuerda las razones que lo motivaron a hacerlo. “Me movió el amor a mi país y la defensa de la dignidad de cada hombre y mujer –explica–.
Mario Rodríguez Ordenes
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