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N° 3.399 del 31 de mayo al 13 de junio del 2010
Las elecciones de los máximos dirigentes de los principales partidos políticos, continúan decidiéndose entre un pequeño número de líderes sempiternos.
Las fuerzas políticas, tanto en el oficialismo como en la oposición, enfrentan una coyuntura marcada por la redefinición de sus elencos dirigentes. Se trata de un proceso que determinará la fisonomía de los principales actores políticos por a lo menos los dos primeros años del Gobierno de Sebastián Piñera.
Y aunque la necesidad de “renovación” es uno de los conceptos más usado en estos procesos, los personajes son muy conocidos y los métodos que se observan no parecen muy originales.
ACUERDO EN EL PPD
Aunque se denomina Partido por la Democracia, desde su constitución en 1987 paradójicamente ha permitido en escasas ocasiones el ejercicio democrático de la elección entre diferentes opciones para definir su dirección: por lo general, ha prevalecido siempre el consenso al interior de su elite dirigente.
Ahora no fue la excepción. En las elecciones previstas para el 27 de junio, habrá una única opción para la presidencia partidaria: Carolina Tohá.
Así quedó establecido el 26 de mayo, cuando el diputado Pepe Auth y Tohá se reunieron en un café de Providencia, para oficializar el retiro de la candidatura del primero, en un acuerdo entre “laguistas” y “girardistas” para levantar una mesa directiva unitaria. Esto, luego de semanas de agrias disputas, que incluso hicieron pensar en un eventual escenario de ruptura.
Uno de los principales impulsores de la negociación entre ambos sectores fue el ex ministro Sergio Bitar.
La competencia quedó circunscrita sólo a la elección de las seis vicepresidencias, las que, de acuerdo al sistema del PPD, se resuelven de manera separada y por un sistema proporcional. En ese ámbito, la disputa más emblemática enfrentará a Guido Girardi y Ricardo Lagos Weber por la primera vicepresidencia de la colectividad.
Une vez consumado el acuerdo, Girardi aseguró que al PPD le interesa “cuidar” la imagen de Tohá, considerándola como una eventual carta presidencial de la Concertación para las elecciones presidenciales del 2014.
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