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N° 3.401 del 28 de junio al 11 de julio del 2010
Las dos “almas” de la Concertación se reflejan en la polémica que han protagonizado los ex ministros Andrés Velasco y Francisco Vidal.
Fueron dos emblemáticos ministros del Gobierno de Michelle Bachelet. Por eso, no pasó desapercibida la ácida polémica que se desencadenó entre Francisco Vidal y Andrés Velasco. Además, parecía tratarse de algo más que una pugna de dos figuras políticas.
La confrontación se expresó en la pasada campaña electoral, más soterradamente, entre los partidarios y los detractores de promover iniciativas sociales de último minuto, para influir en un resultado electoral que se pronosticaba adverso para la Concertación, tales como una reforma laboral y previsional.
Más allá de estas coyunturas, el duelo devela las dos grandes “almas” al interior de la Concertación: los que persisten en la sospecha frente al modelo de desarrollo, sin una propuesta alternativa completamente articulada, y los que hicieron una opción ideológica, presentada desde un enfoque técnico, por la administración del sistema.
LOS PUGILES
Durante los dos primeros gobiernos de la Concertación, Francisco Vidal Salinas se transformó en uno de los personeros más influyentes del PPD, identificándose con su sector de “izquierda”. Al iniciarse el Gobierno de Ricardo Lagos, asumió como subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo y en marzo de 2003 fue designado como ministro secretario general de Gobierno. Tras la renuncia del ministro del Interior José Miguel Insulza, para asumir como secretario general de la OEA, fue nombrado en esa responsabilidad en mayo del 2005.
Al asumir Michelle Bachelet fue designado presidente del directorio de Televisión Nacional, cargo que dejó en diciembre del 2007 al ser nombrado, nuevamente, como secretario general de Gobierno, tras la renuncia de Ricardo Lagos Weber. Se destacó por sus declaraciones taxativas y controversiales. Su sentido mediático causó sorpresa en el PPD...
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