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N° 3.446 19 de marzo al 1 de abril del 2012
No hay bien que por mal no venga, reza el refrán. Y es así como algunos maridos con “sucursal” buscan sacarle provecho al enorme taco que producirá la apertura del edificio de Costanera Center (¡Cómo es posible que existan individuos tan pérfidos que engañen a sus mujercitas!). Bueno, de todo hay en la Viña del Señor.
Ya periodistas de El Mercurio (hay que ser agradecidos con quienes les dan la beneficiosa idea) expresan que “el tiempo de viaje crecerá hasta un 50 por ciento con la apertura del edificio Costanera Center”. Y la Municipalidad de Providencia prevé que dos mil setecientos vehículos extras circularán en la zona. Eso va a significar que los actuales treinta minutos que un conductor demora en cruzar el sector del Sanhattan, entre la rotonda Pérez Zujovic y el Costanera Center, se incrementarán entre un 30 y un 50 por ciento, cuando abra el centro comercial del rascacielos.
Un donjuán que trabaja en una de las varias empresas con oficinas en ese lugar, expresa su agrado por la inauguración de ese edificio, que le permitirá no llegar a su hogar, engañando a su media naranja.
Para eso, confidenció a uno de sus amigos, dejará el auto en uno de los tantos estacionamientos subterráneos del edificio, y caminará algunas cuadras para tomar un taxi y juntarse con la “sucursal”.
Cada cierto tiempo irá informando a su cónyuge: “Ya estoy por salir del edificio… Voy a unas diez cuadras de la pega… Espero en una media hora llegar a Vespucio Oriente… Me voy aproximando a la Rotonda Pérez Zujovic”.
Los informes irán distanciados para ir ocupando toda la noche. El final de los llamados al hogar concluirá con una determinación: “Mijita, voy a tener que regresar a la oficina, aunque esté muerto de sueño, pero ya son las siete de la mañana”.
La esposa dirá a sus hijos, que parten al colegio, “Dios les dio un padre ejemplar… El pobre se quedó sin dormir intentando llegar a la casa, pero tiene que volver a la oficina”.
El caso partirá el alma en cada hogar con un marido “chueco”, pero así está conformado este mundo.
Estos son los beneficios (y perjuicios a la fidelidad conyugal) que traerá el conflictivo edificio.
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