Coincide con Adolfo Zaldívar en reformar el modelo económico y estima que Soledad Alvear podría ser la próxima carta presidencial de la democracia cristiana.
N° 3.295 del 5 al 18 de junio del 2006
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| Las comisiones no reemplazan al Parlamento. |
El diputado Pablo Lorenzini representa la tercera fuerza al interior de la Democracia Cristiana. Dice que no tiene aspiraciones de postular al Senado, porque le gusta la Cámara –donde está el corazón de la política– y mira con ojo crítico la labor de los Ministros DC en el actual gabinete. Cree que Soledad Alvear podría ser la candidata presidencial de su partido, siempre que tenga amplitud de criterio para encantar a todos los militantes, luego a la Concertación y a la gente que está fuera de ese bloque.
La entrevista con Ercilla se efectuó en el Palacio Ariztía, que ha servido de “sede chica” en Santiago de la Cámara en los últimos años.
¿Quién es usted?
–Un profesional que partió en política de chico. Mi padre era diputado de la Democracia Cristiana por la misma zona que yo represento hay día, la Región del Maule, hasta el año 73. Estudié economía, viví diez años en España, saqué mi doctorado y trabajé en la empresa privada, allá. Luego regresé a Chile, también a la empresa privada.
“Alguien, de mi zona, me entusiasmó para que nos dedicáramos un poco a la política activa a través de una candidatura parlamentaria. Electo diputado el 98 por primera vez con un 25%, lo fui nuevamente el 2000 con un 32%, y ahora, con un 39% en las últimas elecciones”.
¿Qué produjo el rompimiento con Adolfo Zaldívar?
–Yo separo mucho lo que son las relaciones personales amistosas de lo que es la política. Me siento su amigo, y creo que él también, pero del punto de vista político tenemos estrategias distintas. Adolfo era mi candidato presidencial en su minuto, cuando yo lo planteé con bastante anticipación –incluso en una entrevista en Ercilla lo hicimos, un par de años antes que fuera la elección presidencial–, y Adolfo nunca aceptó esta propuesta mía. La verdad es que, además, no le gustaba mucho la idea. Y cuando la acepta, ya era demasiado tarde. Pienso que Adolfo cometió un error, y por lo mismo, cosas como esas nos han ido separando de la estrategia. A mí me pareció que él cumplía un proceso, con poco más de cuatro años en la presidencia del partido. Le planteé que era bueno que dejara la presidencia, se cambiara el equipo y formáramos una generación nueva. En aquel entonces yo quise evitar el choque de trenes; todavía Soledad no era candidata. Podríamos haber tenido una generación nueva, a lo mejor con Alejandra Sepúlveda, Jorge Burgos, con Patricio Walker, quien habla; una directiva del partido administradora, gestionadora para los próximos dos años, para poner la base de una candidatura presidencial nuestra, que obviamente debemos tenerla en diciembre del 2009.
CANDIDATA PRESIDENCIAL
¿Usted ve a Soledad Alvear ya instalada como candidata?
–Tengo perspectivas políticas a veces distintas, dentro de lo que es la Democracia Cristiana y la Concertación, y esa ha sido la suerte. Soy bastante rebelde y muchas veces he estado en posiciones encontradas con la Concertación o con mi partido, un poco porque mi olfato político me lleva para otro lado. Soledad necesita algo más que la DC o la Concertación; debe interpretar a la mayoría de los chilenos, y la Democracia Cristiana normalmente interpreta a un sector del país, pero que no es el mayoritario. Tenemos 20, 22, 24 por ciento de los votos, y para ser presidente uno tiene que ampliarse mucho más, hacia la centroderecha y hacia la centroizquierda. No es que vayamos a terminar con el modelo de libre mercado, pero hay que ponerle un asiento social.
“En esas condiciones, a Soledad me hubiese gustado más tenerla fuera de la presidencia del partido, hablando de temas mas allá de lo que hoy día tiene que hacer. Porque dentro del partido está sujeta a un consejo del que forma parte, opiniones de diputados, de senadores, un poco en el contexto democratacristiano. Un candidato presidencial es más que un democratacristiano. Soledad, que es nuestra presidencial hoy día, creo que es la única que nos queda. En estas cosas hay que crecer, y normalmente los que están con uno votan porque soy democratacristiano, y si voy de candidato a diputado, no me preocupo tanto de los DC; se supone que son parte de la cofradía. Entonces, tengo que ir a convencer el voto de gente que está fuera del partido. En este sentido, ojalá que Soledad se dedique más hacia fuera del partido que hacia dentro, porque puede cumplir una brillante dirección. La verdad es que necesitamos el 2009 un candidato presidencial, y ojalá una presidenta de la Democracia Cristiana en este país, porque hace falta la renovación; si no, la Concertación va indudablemente a correr un riesgo para continuar”.
LAS PLATAS DEL COBRE
¿Cómo ve al ministro de Hacienda?
–No lo conocía. La verdad es que hemos estado en cuatro o cinco reuniones, pero ha habido una comunicación –yo diría, en mi caso– más cercana, más confiable, más directa que la que tuve con Eyzaguirre. Nos costó bastante con él, sobre todo en los primeros años. Es un técnico, yo también soy técnico, soy economista, pero estoy en la actividad política. El hablaba un lenguaje bastante complicado desde ese punto de vista. Creo que Velasco es más sencillo, está más abierto a escuchar, e incluso todavía es más humano, demuestra ciertos nerviosismos. Por ejemplo, con Ominami le planteamos el tema de revisar el presupuesto hacia el alza, así como hace algunos años lo revisamos hacia la baja. Se puso nervioso, y es bueno ver a un ministro que se ponga nervioso, porque es humano.
¿Por qué quieren gastar?
–Queremos hacer la inversión, porque uno tiene que gastar, pero gastos sociales o productivos. Cuando usted tiene un desempleo en el mundo rural, por ejemplo en esta época que no hay temporeros; cuando usted tiene el tema de los estudiantes, a quienes se les han prometido cosas… Y estamos hablando de que tenemos miles de millones de dólares disponibles. No estoy diciendo de manera populista, que nos gastemos los miles de millones.
“Pero si usted les viene a decir que va a gastar 130 millones de dólares, que son los intereses de medio semestre de parte de las inversiones extra que tenemos en el exterior, eso significa una propina. Lo que estamos haciendo es comprando unas cuantas ambulancias que hacen falta, unos cuantos carros de móviles para Carabineros, que hacen falta; imagínese usted 70 becas más que hacen falta… Pero dónde está la plata de verdad que podemos invertir en el mundo rural, en regiones… Porque usted se va a las regiones mineras, obviamente que están desarrolladas; pero hay cuatro o cinco regiones de este país que están mucho más abajo que las otras. ¿Qué gana usted con tener veinte mil millones ahorrados en el extranjero, no sé en que banco, no se en qué tipo de inversiones, porque nunca hemos hecho un análisis de rentabilidad?”.
Ya son 8.880 y tantos millones de dólares...
–Todo indica, y se lo propusimos con Ominami, pero tampoco nos aceptaron, que si hay dudas, por qué no nos adelantamos; que se junten los técnicos, los especialistas, esos que proyectan el balance estructural a diez años del precio del cobre. Por qué esperar a julio, por qué no hacerlo ya. Porque ellos nos van a decir que no es sólo eso, en los próximos tres, cuatro años. Nos han tratado de decir que es una bonaza coyuntural. Soy miembro de la comisión presupuestaria, presidente de la comisión de Hacienda, y dos años y medio que se vienen equivocando con el precio del cobre. Y esto va a durar cuatro o cinco años más, o sea, el pozo va a ser de más de veinte mil millones de dólares. ¿No podemos gastarnos, quizás, el 5%, que son mil 130 millones? Es una propina, es un chiste. Usted no cambia ningún índice macroeconómico si gasta 200 o 300 millones de dólares más. En estos tres, cuatro, cinco días, entre que usted me hace la entrevista y esto aparece publicado, ya hemos ganado seguramente 50 o 100 millones de dólares más. El IVA no sólo debería estar en 18%; debería estar en 17%, y aún así sobraría plata. ¿Por qué la gente paga el 19% de IVA y los empresarios un 17% en impuesto a la renta? ¿Por qué, entonces, no todos el 18%? Estas cosas no se pueden discutir, porque alguien dice que usted está en contra de su Gobierno. Este es el modelo económico que queremos debatir, que queremos cambiar, queremos ajustar, queremos hacerlo humanista y queremos hacerlo social. Nos hemos dedicado a las multinacionales, a los grandes consorcios, a los grandes tratados, pero en Putu, en Cumpeo, no reciben productos de estas grandes actividades que estamos haciendo. Entonces, hagamos, ahora que tenemos plata, un poco de microeconomía, metámonos en regiones, ensuciémonos los zapatos, vamos a terreno, vamos a ver la gente del Chile real, donde está la clase media. ¿Qué ventajas tiene la clase media de este país hoy día, qué beneficios está recibiendo?
¿Puede contestarlo usted mismo?
–No tiene ventaja, ninguna. Los empresarios primero tienen asesores tributarios de primer nivel, y segundo, descuentan hasta las pisadas para no pagar impuestos. En cuanto a la clase mas baja, usted ve, en eso hemos trabajado bien, hemos eliminado mucha pobreza, mucha indigencia, hay subsidios… Pero la clase media ni siquiera puede descontar cuando va al médico; tiene que seguir pagando todo.
Conviértase usted en líder de ese punto...
–Es complicado, por el sistema político chileno. Nosotros tenemos una estructura que nos dejó la dictadura, tan armada, que usted vio lo que pasó con algunos de los que intentamos ser terceristas en las elecciones. Todos los partidos han tenido elecciones en los últimos dos meses. Algunos de los que intentamos meternos al medio de las estructuras básicas, a todos nos fue mal. ¿Y por qué? ¿Porque somos malos candidatos? No, porque usted va a mi zona y cada vez he sacado más votos que antes. El tema es que hay una automantención, y por eso que el binominal va a ser muy difícil cambiarlo.
COMISIONES Y PARLAMENTO
¿No cree que se va a cambiar el sistema?
–Muchas comisiones. Quieren remplazar el Parlamento con las comisiones para la reforma previsional. Yo soy diputado, y desde ya le digo: las comisiones digan lo quieran y hagan lo que quieran, me interesan en términos que me den antecedentes. Pero el que vota soy yo, no votan las comisiones.
Usted va a tener que levantar la mano...
–No ha ocurrido así últimamente. Lo último fue el programa del IVA, que a muchos DC, por lo menos, nos costó bastante aceptar, pero cada día a va a ser más complicado, porque el debate se está sacando del Parlamento. Y esto es culpa de los propios parlamentarios, que no hacemos respetar nuestros derechos. Al final todo se centraliza en la Moneda, lo que no es culpa de este Gobierno ni del anterior, por este exacerbado presidencialismo que nos dejó Pinochet, que es ridículo
Pero se ha mantenido diecisiete años.
–Si usted pretende cambiar esto, desde un partido político no lo dejan, desde el Gobierno no lo dejan, y la oposición menos todavía va a llegar al gobierno si usted ve ahora como se eligen entre ellos. Ahí está De la Maza aplastado porque levantó el dedo.
Le pasó también a Lorenzini.
–Yo por lo menos saqué un 5%. Recurrí el país, saqué votos en casi todas las comunas y estoy pensando a futuro. Pero obviamente que cuesta mucho. Usted no puede rebelarse, no puede opinar. El sistema, como está armado hoy día, se lo impide. Antes favorecía a la dictadura, hoy a las castas antiguas. Pero tengo confianza. Michelle Bachelet se metió por fuera del sistema por ser una persona de atracción ciudadana; se salió de los esquemas, algo cambió; y algo cambió con sus ministros distintos.
¿Cómo ve a los ministros?
–Es extraño, porque hay una mezcla. Al comienzo a muchos de ellos no los conocíamos. Gente que viene de otros sectores, y por lo tanto, uno puede tener ciertas dudas no respecto a su idoneidad técnica, sino de su habilidad política. Habrá que darles un espacio. Yo creo que se han cometido errores en estos primeros meses. Me parece que Andrés Zaldívar, con mucho respeto a mi camarada, no está todavía controlando, manejando; es un vicepresidente de la República.
¿Será que no le han dado atribuciones?
–¿Usted cree que a Insulza había que darle atribuciones?
Las tomaba.
–Zaldívar tiene que jugar un rol mucho más activo, más de coordinador, más potente. Además, es el representante de la DC en la Moneda
Además, es el político mas ducho y con más experiencia que hay en todo el Gabinete.
–A lo mejor es tan hábil y tan ducho que lo que está haciendo, con el tiempo se verá que él tiene la razón y quienes pensamos que debería tener un papel más protagónico estamos equivocados. Habrá que verlo, pero lo que me parece que hoy día lo que nos salva es que la presidenta es tan sencilla. El mensaje que dio en el Congreso fue muy distinto a los de otros presidentes, más corto, más preciso, más simpático. Ella interpreta a la ciudadanía; la ciudadanía no quiere palabras rimbombantes, no quiere promesas grandilocuentes, grandes tratados. La gente quiere mejorar su condición de vida y en eso nuestra presidenta la interpreta.
“Los ministros todavía están buscando su punto de acomodo. A mí me gustan mucho. Mire a Lagos chico, Lagos Weber, un hombre sencillo que hemos tenido en la bancada. La ministra Veloso se mueve bien también. Habrá que ver a los otros ministros”.
ESTUDIANTES Y EMPLEOS
¿Qué le ha parecido el manejo que ha tenido el Gobierno en el tema educacional?
–Estuve con el ministro Zilic hace un par de días acompañando a nuestra presidenta del partido. Mi impresión personal es que en la vida uno no puede ir solamente a lo técnico. Yo creo que Martín, a quien conozco mucho, es un hombre que entiende lo vocacional y se ha centrado en lo técnico, pero no puede cumplir promesas que hizo Bitar antes, si no están los recursos. Yo creo que este no es un problema de educación.
Tampoco es un problema del ministro, porque viene de atrás.
–Es un problema del ministro de Hacienda. Allá debió focalizarse la demanda, en Teatinos 120 debieron haber estado los estudiantes. En educación todos comparten el diagnóstico y las soluciones, pero no está la plata para resolverlo. Hoy tenemos plata en Chile. ¿Qué mejor que invertir en la educación de los jóvenes? ¿Están las platas? Se solucionan los temas ¿No están las platas? Estamos perdiendo el tiempo; es discusión de sordos.
¿En qué otro rubro se pueden gastar los excedentes del cobre?
–Si gasto significa entregar por ejemplo a cada Pyme de este país el 18% o el 15% de la parte de seguridad social y parte de la AFP para que contrate un joven, un técnico, un profesional. En eso se van a gastar 10 o 15 millones de dólares mensuales para tener a 60 mil profesionales jóvenes trabajando. ¿Es mucho el gasto? ¡No! ¿Pero sabe lo que pasa? Al segundo mes estas mismas platas que van a ganar, estos 800 mil pesos, un millón de pesos que le paguen a estos jóvenes profesionales y técnicos, van a generar IVA y a pagar impuesto a la renta. O sea, es el mejor negocio para el Estado. El Banco Central sólo se preocupa de mantener la inflación entre 2% y 4%, y no le achunta mucho, porque ya estamos en el rango del 4% hace ratito. Y eso es todo lo que hacen; para eso les pagamos a cinco o seis consejeros 8 millones de pesos mensuales. Ellos no están viendo el empleo, no están activos en ver el desarrollo de regiones. Falta más algo hacia el interior del país. Vivimos preocupados de que los analistas internacionales nos pongan bien, así tenemos la plata en esa AFP y así nos vamos a morir.
¿Usted ve solución a la brecha que hay entre pobres y ricos?
–Con este modelo económico que estamos aplicando no tiene solución. La base es la educación, y la educación municipal. Por eso están protestando los muchachos, no tienen nada que hacer con la educación de los colegios privados. Usted estudia en un colegio privado, va a una universidad de prestigio y tiene el mundo asegurado. En el liceo municipal o el mundo rural, comprenderá que esos niños tiene cero chance de tener el día de mañana una remuneración adecuada, porque no tienen conocimientos.
BOLIVIA Y EL MAR
¿Es posible un “corredor” para Bolivia?
–Usted vio la encuesta que hizo en Arica el alcalde Valcarce, y yo lo felicito y se lo dije. Creo que en esto con Michelle Bachelet, que representa a los ciudadanos, debiéramos implementarlo. ¿Por qué no usamos los plebiscitos? Hay temas, tenemos el problema de la eutanasia, en que hay divisiones. Entonces hagamos un plebiscito, veamos que no sea vinculante, pero oír la opinión de la ciudadanía, no con esas encuestas que hacen a ochocientas personas y terminan poniendo los resultados en los diarios como gran cosa.
Germán Gamonal |